Hoy quiero hablarte de una opción de financiación que, aunque no es tan conocida, puede ser extremadamente útil para profesionales y empresarios que necesitan liquidez pero no desean liquidar sus inversiones: el crédito lombardo.
¿Qué es un crédito lombardo?
El crédito lombardo es un tipo de préstamo asegurado donde puedes usar tus activos financieros —acciones, bonos o fondos de inversión— como garantía sin necesidad de venderlos. Toma su nombre de los banqueros lombardos de la Italia medieval, pioneros en estos préstamos asegurados por depósitos de bienes.
El préstamo lombardo surge en la región italiana de Lombardía hacia mediados del siglo XVI para formalizar préstamos entre mercaderes a través de títulos de valor que tomaban la forma de garantías confiables.
¿Cómo funciona?
- Evaluación de activos: tus inversiones se valoran para determinar cuánto crédito pueden respaldar.
- Acuerdo de préstamo: se acuerda un préstamo, generalmente hasta un porcentaje del valor total de los activos en garantía, según su tipología y nivel de riesgo.
- Desembolso de fondos: recibes el préstamo, que puedes usar para cualquier propósito, desde expandir tu negocio hasta cubrir gastos o aprovechar nuevas oportunidades de inversión.
Cuando un activo está pignorado, sigue siendo del cliente. Sigue cotizando. Sigue cobrando dividendos. Solo está "aparcado" como colateral.
Beneficios clave
- Liquidez inmediata. Accede a fondos sin liquidar tus inversiones, ideal en momentos de necesidad sin perder el potencial de apreciación de tus activos.
- Flexibilidad. Utiliza el crédito para una amplia gama de necesidades financieras.
- Conservación de activos. Mantén tus inversiones y sigue beneficiándote de rendimientos y dividendos. A diferencia de la pignoración pura, el crédito lombardo permite seguir gestionando tu cartera, manteniendo el mismo nivel de riesgo.
- Posibles ventajas fiscales. En algunos casos, los intereses del préstamo pueden ser deducibles (consulta siempre con un asesor fiscal).
El crédito lombardo es una herramienta financiera poderosa que puede ayudarte a manejar tus necesidades de liquidez manteniendo tus inversiones intactas. Como toda herramienta de apalancamiento, conviene usarla con cabeza: si tu cartera es muy volátil, una caída brusca del colateral puede activar llamadas de garantía. Por eso tiene tanto sentido cuando la cartera está bien diversificada y el préstamo se dimensiona con prudencia.
No soy asesor fiscal y la situación de cada patrimonio es distinta, así que cualquier decisión debe valorarse caso por caso. ¿Te interesa explorar cómo este tipo de crédito podría encajar en tu gestión financiera personal o empresarial? Conversemos.